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Qué es la sostenibilidad de una empresa: su importancia y algunos ejemplos

Escrito por Equipo de Docunecta en Sostenibilidad / Tiempo de lectura: 8 minutos.

“Sostenibilidad” es uno de esos conceptos de moda en el ámbito empresarial, que a veces se repiten como un cliché, solamente porque suenan bien, pero sin creer realmente en lo que se está diciendo. A veces, incluso sin saberlo.

Pero más allá de los tópicos, la sostenibilidad se ha convertido actualmente en un valor fundamental para cualquier empresa. Conviene tomársela en serio, porque puede ser la única forma de garantizar la supervivencia de tu compañía a largo plazo.

¿Quieres saber en qué consiste la sostenibilidad de una empresa, cómo te afecta y de qué manera puedes transformar tu compañía en sostenible?

¡Continúa leyendo! Te lo explicamos a continuación.

 

¿Qué es la sostenibilidad de una empresa?

Si te hablan de “sostenibilidad”, automáticamente pensarás en la ecología, la contaminación y “lo verde” en general. Y es cierto: el aspecto medioambiental es muy importante. Pero no es ni mucho menos el único cuando hablamos de sostenibilidad en el ámbito corporativo.

La sostenibilidad de una empresa se basa en ser capaz de alcanzar un equilibrio entre la generación de riqueza y el uso de recursos. Entre estos recursos están los naturales, por supuesto, pero también se incluyen los humanos, materiales y económicos.

En general, todas las empresas operan desde tres pilares: el económico, el ambiental y el social. De su combinación obtenemos:

  • Económico + ambiental = Hay crecimiento, pero de forma respetuosa con el entorno.
  • Económico + social = Los recursos obtenidos del beneficio económico se reparten de manera que reducen las desigualdades sociales.
  • Social + ambiental = El proyecto contribuye tanto al cuidado del entorno como a la mejora de las condiciones de vida.

Solo cuando se unen los tres componentes se puede hablar de sostenibilidad.

Hablar de sostenibilidad implica un cambio de mentalidad radical con respecto a concepciones más antiguas y desfasadas del capitalismo. Antes el único objetivo era simplemente crear más y más beneficios para sus propietarios y gestores, sin importar los medios usados para ello.

Sin embargo, actualmente el concepto de sostenibilidad implica poder asegurar su continuidad y posicionamiento a largo plazo, a la vez que contribuye al progreso de la sociedad en la que se encuentra, tanto para la generación actual como para las futuras. Se trata de alcanzar la rentabilidad manteniendo políticas de responsabilidad.


La importancia de la sostenibilidad empresarial

Podrías pensar que la sostenibilidad no es más que un impedimento para ganar más dinero. De hecho, lamentablemente, todavía hay empresarios que tienen esa opinión. Sin embargo, convertir tu empresa en sostenible es extremadamente importante y beneficioso para ella por varios motivos. Estas son algunas de las ventajas competitivas que alcanzarás:

  • Conciencia social y responsabilidad. Tu empresa funciona en una sociedad, por lo que contribuir a que esta funcione lo mejor posible será beneficioso tanto para el conjunto de la población como para ti a título individual. En el fondo, ¡es tu deber cívico y moral!
  • Una actitud ecológica, de reducción de residuos, optimización de esfuerzos y conservación de recursos, no solo es beneficiosa en términos ecológicos para todo el planeta, sino que gracias a ella tú acabarás obteniendo más rendimiento de tus acciones, por lo que reducirás tus costes y serás más rentable.
  • Cumplimiento de la legislación. Las normativas tanto de los distintos países donde trabaja tu empresa como de entidades supranacionales como la Unión Europea tienden a ser cada vez más exigentes en este sentido. Si te adelantas, no solo saldrás ganando en términos de rentabilidad, sino que te será más fácil adaptarte a los cambios normativos, evitando potencialmente multas y sanciones.
  • Si las legislaciones son progresivamente más rigurosas es porque hay una demanda social que lo reclama. El público está muy concienciado con la importancia de la sostenibilidad de las empresas. Por eso, si tu empresa es sostenible es probable que, incluso si tiene otras desventajas competitivas (por ejemplo, precios más altos que la competencia), aun así consiga captar más clientes. Por otra parte, también te será más fácil convencer a los empleados con más talento para trabajar contigo, y a los inversores para destinar sus capitales a tu compañía. Es posible incluso que la administración esté más dispuesta a colaborar contigo que con tus rivales: generalmente la sostenibilidad da puntos en los concursos públicos, y a veces hasta se exigen determinados factores de sostenibilidad como requisito no ya para ser elegido, sino simplemente para poder presentarse.

Una vez vista la importancia de la sostenibilidad para una empresa, es el momento de descubrir qué puedes hacer para conseguir que la tuya lo sea.


Estrategias de sostenibilidad de una empresa

De cara a la sostenibilidad de tu empresa puedes adoptar varios tipos de estrategias, que son más bien actitudes con respecto a su aplicación:

  • Hiperactiva: si para tu empresa la sostenibilidad es el valor clave y ves en ella una necesidad y una oportunidad, de manera que defines tu agenda de actuación a partir de ella.
  • Proactiva: si consideras que la sostenibilidad de tu empresa es tan importante como para ir un paso por delante de la legislación, porque la consideras una responsabilidad que tienes que cumplir.
  • Reactiva: si te limitas a cumplir la ley y a actuar ante las presiones de clientes y consumidores, porque no ves la sostenibilidad como un valor en sí mismo, sin como una obligación que te exigen desde fuera.
  • Seguidora: si no haces ningún esfuerzo por innovar y mejorar, sino que te limitas a adaptarte a la nueva situación que marca la tendencia.
  • Inactiva: directamente niegas la existencia de un problema y eres hostil a cualquier cambio, haciendo algo solo ante la amenaza de multa.

Obviamente, para alcanzar la sostenibilidad las únicas opciones válidas son las dos primeras. Porque toda empresa, independientemente de a qué se dedique, puede adoptar las políticas adecuadas en esta materia.

De forma más concreta, estos son algunos procesos que puedes llevar a cabo para que tu empresa sea más sostenible:

  • Economización de recursos energéticos. Analiza la cantidad de energía que tu energía consume y las fuentes de las que esta procede y determina formas tanto de ahorrar como de obtenerla de manera más limpia.
  • Aprovechamiento de recursos cercanos. Adáptate a las características del terreno en el que funcione tu compañía a la hora de obtener materias primas, beneficiarte del talento local o gestionar el transporte de tus mercancías.
  • Implementación de la economía circular. Este concepto parte de las bases de que la materia es limitada y el entorno es abierto, lo que significa que se debe reducir al máximo la entrada de componentes, compensándolo con la reutilización de todo lo que puedas aprovechar que ya esté en tu empresa. De esta manera se recicla todo lo posible y los residuos se reducen al máximo, lo que también supone un ahorro de costes.

En todos estos ámbitos la digitalización puede revelarse como una aliada muy poderosa para conseguirlo.


Mejora la sostenibilidad de tu empresa con la digitalización

Como ya te contamos, la digitalización se basa en transmitir la información de forma digital, es decir, transformar la señal para que sea transmisible más fácilmente, “pese menos” y haya menos riesgo de errores.

En la práctica, una empresa digitalizada tiene más agilidad a la hora de gestionar sus procesos de funcionamiento. Los motivos son varios; el principal es que todas las comunicaciones tanto internas como entre departamentos o incluso con el exterior (clientes, proveedores, administración) pueden funcionar de forma más fluida, facilitando que las operaciones se desempeñen con rapidez, eficacia, seguridad y control.

Esta mayor fluidez lleva a necesitar menos tiempo, y por tanto menos recursos, para completar las tareas necesarias para el funcionamiento cotidiano. Además, se hace más sencilla la interacción con los diversos agentes implicados, tanto los que estén cerca como los que se encuentren a mayores distancias.

Y por supuesto, la digitalización contribuye enormemente a la sostenibilidad de tu empresa en la medida en que reduce la dependencia de soportes materiales como el papel y, por tanto, limita la generación de residuos.

Por eso, el establecimiento de un sistema de gestión documental digitalizada en tu empresa es un primer paso muy eficaz a la hora de alcanzar la sostenibilidad tan anhelada. En este sentido, las soluciones de Docunecta pueden resultarte de gran ayuda ofreciéndote herramientas y costes ajustados a tus necesidades concretas.

¿Quieres obtener más información sobre cómo te podemos ayudar a alcanzar este objetivo? ¡No dudes en consultarnos! Estaremos encantados de atenderte.

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