Horizontal_blanco
Blog de gestión documental para empresas

Indicadores de sostenibilidad empresarial: tipos de KPI y ejemplos

Escrito por Miguel Aparisi en Sostenibilidad / Tiempo de lectura: 9 minutos.

Además de fabricar los productos que venderá después o de gestionar los servicios que ofrece a sus clientes, tu empresa tendrá siempre otra cosa importante que hacer: medir qué tal está funcionando.

Si no estableces algún método de control y dejas que vaya a su aire corres el riesgo de perder la perspectiva, no darte cuenta de los fallos y poco a poco, y casi sin darte cuenta, acabar hundiéndote.

Para evitar ese riesgo existe el concepto de indicadores de sostenibilidad empresarial.

Es importantísimo para garantizar el futuro tanto de tu propio negocio como, a mayor escala, el de la sociedad en su conjunto, así que conviene que estés bien familiarizado con él.

¿No te suena de nada? No te preocupes: te lo explicamos al detalle a continuación.

 

¿Qué son los indicadores de sostenibilidad de una empresa?

Un indicador de sostenibilidad es un factor que se puede medir y que contribuye a que un negocio sea sostenible.

Esto, a su vez, requiere comprender qué se entiende por “sostenible”: tu compañía lo será si es capaz de crear valor económico, medioambiental y social tanto a corto como a largo plazo, contribuyendo así de forma efectiva al progreso común.

Otra forma de entender la idea, atendiendo a las indicaciones de la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo de las Naciones Unidas, es asumir que una empresa es sostenible si “responde a las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de que las nuevas generaciones puedan responder a sus propias necesidades”.

La misma ONU, en su Guía de Sostenibilidad Corporativa, cita cinco aspectos que debería cumplir una empresa para poder decir que es sostenible:

 

  1. Actuar de manera responsable, conforme a los principios universales.
  2. Dinamizar acciones que apoyen a la sociedad.
  3. Comprometerse con la sostenibilidad de los cimientos de una empresa al nivel más elevado.
  4. Publicar informes anuales de logros y esfuerzos.
  5. Alentar una implicación con las comunidades locales de las que forma parte.

 

Todo esto suena un tanto abstracto, difícil de comprender y de trasladar a la práctica.

Ese es precisamente el motivo de que se haya desarrollado una serie de indicadores (también conocidos como KPIs, que son las siglas en inglés de “key performance indicators”, es decir, “medidores clave de rendimiento”), que te servirán para poder interpretar la forma de operar de tu compañía y determinar si está actuando de la manera adecuada para llegar a cumplir con su objetivo.

 

Motivos para medir la gestión ambiental de tu empresa

Hemos visto que, de cara a medir la sostenibilidad en el funcionamiento de una empresa, hay que tener en cuenta aspectos económicos, sociales y medioambientales.

Es fácil de entender para cualquier empresario la necesidad de medir los primeros; aparte de ser los más fáciles de calcular, todos los datos relativos a las finanzas proporcionan resultados inmediatos y posibilidad relativamente fácil de corregir lo que sea preciso.

También podrás asumir los aspectos sociales, porque por un lado generarás beneficios inmediatos al entorno en el que vivas y por otro, desde un punto de vista quizás más egoísta, repercutirá en tu reputación, el público tendrá mejor imagen de ti y todo esto servirá para que tu negocio crezca más.

Sin embargo, la necesidad de considerar, y por tanto medir, aspectos ambientales en la gestión de una empresa quizás sea más difícil de asimilar. Pero es igualmente importante, porque se refiere a minimizar impactos ambientales negativos derivados de la actividad empresarial, e incluso a procurar que, con el tiempo, se conviertan en impactos positivos.

En una época en la que la conciencia social por el riesgo del cambio climático es cada vez mayor, es fundamental subirse a la tendencia del ecologismo, por los mismos motivos: tanto por pura responsabilidad y conciencia, como por no ser penalizado por los posibles consumidores de tus productos.

Pero no debes ver la sostenibilidad ambiental solo como una estrategia de marketing. Plantéatelo como un incentivo para innovar y adaptarte al futuro. Por ejemplo, si haces una gestión más eficiente y menos contaminante de las materias primas que necesitas para producir, por un lado reducirás tus costes y aumentarás tus márgenes de beneficio, y por otro, si investigas alternativas más limpias a las que usas actualmente, estarás más protegido ante situaciones como subidas imprevistas de costes o escasez repentina.

Tu negocio será menos vulnerable y más fuerte.

 

Los principales indicadores y KPI de sostenibilidad empresarial

Una vez vista la necesidad de ser sostenible, veamos algunos de los KPIs principales que tienes que controlar para llegar a este objetivo. Para que te sea más fácil, puedes seguir estructurándolo en las mismas tres categorías que mencionábamos anteriormente:

 

  • Económica: fondo de maniobra y necesidades, deuda, volumen de negocios, pasivo, liquidez general, rentabilidad, valor añadido bruto, etcétera.

 

  • Social: acciones de voluntariado, programas comunitarios, creación de puestos de trabajo, grado de satisfacción de los empleados, programas de beneficios sociales para trabajadores, iniciativas de apoyo a las familias, etcétera.

 

  • Ambiental: ciclo de vida del producto, calidad, uso de equipamiento, cantidad de agua y energía usadas en los procesos de fabricación, huella de carbono, emisiones de CO2 generadas por el transporte, materiales usados, reutilizados y reciclados, etcétera.

 

Por supuesto, no tienes por qué seguir esta lista al pie de la letra. Puedes adaptarla a tu gusto en función de las características concretas de tu negocio, del sector en el que te muevas o de lo que consideres que necesitas saber para obtener los mejores resultados.


La importancia de la digitalización para la sostenibilidad de tu empresa

Una vez tengas seleccionados los KPIs más adecuados para tu empresa, llega el momento de ponerlos en marcha y comenzar las mediciones.

Esto puede significar que se acumule una cantidad enorme de datos, lo que a su vez puede derivar en una serie de problemas. Por ejemplo, recopilarlos y ordenarlos puede acabar convirtiéndose en una tarea tan compleja como tediosa, que requiera incluso más esfuerzos que los beneficios que se puedan llegar a obtener al procesarlos.

Para evitarlo es recomendable que recurras a la digitalización de documentos. Con un software de gestión documental como el de Docunecta conseguirás una organización optimizada del material que vayas generando.

Todo será accesible fácil y rápidamente, liberando gran cantidad de espacio físico en tus instalaciones y permitiendo el ahorro de muchos recursos que pueden destinarse a otras tareas dentro de la empresa.

Además, algunos de los documentos que se creen pueden ser especialmente sensibles y delicados; al digitalizarlos y procesarlos adecuadamente puedes asegurarte de que quedan protegidos a la perfección y de que nadie accede a ellos de forma indebida.

La gestión documental digitalizada se ha convertido, en pleno siglo XXI, en una de las herramientas imprescindibles para alcanzar el objetivo de la sostenibilidad empresarial. ¿Quieres saber cómo funciona y qué tienes que hacer para conseguirlo? ¡No dudes en consultarnos y te explicaremos la mejor manera de lograrlo!

DocuManager Un sistema de gestión documental fácil y sencillo

También te puede interesar

5 formas sencillas para ser una empresa ecológica y sostenible

Las empresas están cada vez más concienciadas con el medio ambiente debido a los alarmantes datos de...

Leer más >

Riesgos de no contratar sistemas de gestión documental

Los riesgos que corren las empresas al no contratar sistemas de gestión documental La subcontratación, o...

Leer más >

buscar gestion documental
    Nueva llamada a la acción

    Suscríbete a nuestra newsletter