Cómo aumentar la rentabilidad de la empresa: 7 claves importantes

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aumentar la rentabilidad de la empresa
Aumentar la rentabilidad de la empresa es un reto que todas las compañías deben asumir. Te contamos las claves para conseguir mantenerte en el mercado.

Aumentar la rentabilidad de la empresa es uno de los principales objetivos de cualquier pyme u organización que cuenta con diferentes departamentos y empleados con distintas funciones. En realidad, el término «rentable» puede aplicarse a cualquier negocio que genere unos beneficios mayores que los gastos que realiza, sin tener en cuenta el tamaño o la cantidad de trabajadores que tenga.

Cada vez más, las compañías buscan no sólo sus beneficios a nivel económico sino a nivel social. Ahora, las empresas no sólo necesitan una buena posición en el mercado para mantenerse y ser rentables sino también una aceptación social. Convertirse en una empresa ecofriendly, comprometida con el medio ambiente y con el bienestar de sus empleados, son ventajas que colocan a las compañías en posiciones privilegiadas frente al resto de la competencia.

En los últimos años, la productividad y la rentabilidad empresarial en España han mostrado mejoras tras la recuperación de la pandemia, aunque persisten retos estructurales. Por ejemplo, según los informes más recientes, la productividad total de los factores en España creció ligeramente en 2022 y 2023, lo que indica una recuperación moderada de la eficiencia productiva en el tejido empresarial tras la crisis sanitaria y económica reciente, aunque aún sigue por debajo de la media de la Unión Europea.

Además, la economía española cerró 2025 con un crecimiento moderado del PIB cercano al 2,8 %, lo que refleja una recuperación sólida de la actividad económica tras varios años de incertidumbre global y contribuye a un entorno más favorable para la mejora de la productividad y la rentabilidad empresarial.

Qué es la rentabilidad de la empresa

Lo primero es entender bien el concepto y saber exactamente a qué hace referencia y qué hay que tener en cuenta para saber si una organización es o no rentable.

Una empresa se considera rentable cuando genera suficiente utilidad o beneficios. Es decir, cuando sus ingresos son más elevados que sus gastos, y entre ambos hay una diferencia considerable, cuanto más alta, más rentable.

No se trata sólo de medir sus activos sino también el retorno de su inversión. Hay que tener en cuenta diferentes índices y ratios para calcularla y una vez obtenida, aplicar las claves de las que te vamos a hablar para aumentar esa rentabilidad.

Cómo calcular la rentabilidad de la empresa

Para hacer un buen cálculo de la rentabilidad de una empresa, se necesita un análisis o estudio para obtener resultados precisos. En ese informe, se analizan diferentes indicadores o ratios como pueden ser el del resultado neto en relación a las ventas obtenidas, los activos o el resultado de explotación, entre otros.

Los principales índices que a medir para conocer el nivel de rentabilidad son dos:

  • El ROA, que es la rentabilidad económica que se obtiene por los activos de la empresa. Aporta una visión sobre la eficiencia del negocio en el uso de sus activos para generar utilidades.
  • El ROE, la rentabilidad financiera que se analiza en función de un resultado previsto o conocido después de los intereses. Lo que mide es la rentabilidad con respecto al patrimonio que posee.

Hay diferentes herramientas, softwares y profesionales que pueden ayudarte a calcular esa rentabilidad antes de poner en marchas las acciones necesarios para aumentarla que te detallamos a continuación.

Claves para aumentar la rentabilidad

  1. Análisis e identificación de rentabilidad

Lo primero de todo será identificar cuáles son las vías y fuentes más rentables de tu negocio. Reconocer cada una de las fuentes de las que provienen los mayores ingresos de nuestra organización y aquellas por las que estamos dando pérdidas es imprescindible.

Una vez detectada la principal fuente de ingresos y el resto de ganancias, será el momento de fijar un plan de acción centrado en cada una de ellas. La idea es conseguir mantener las que nos dan mayores beneficios y actuar sobre lo que está estancado o genera pérdidas.

  1. Buena logística y atención al cliente

En función del sector del que estemos hablando, la logística va a ayudar a conseguir mejores resultados. Invertir en unos buenos proveedores que faciliten la entrega del producto así como la atención al cliente o al usuario es fundamental.

Los tiempos de espera deben ser bajos y, por tanto, el ahorro de tiempo tanto para los empleados como para el cliente, son importantes para obtener una mejor reputación que repercuta en un aumento de ingresos.

  1. Modernizar la empresa

No podemos quedarnos estancados pasando por alto la transformación digital que están llevando a cabo muchas empresas. Las nuevas tecnologías y la modernización de la empresa suponen una inversión necesaria en la era digital en la que estamos inmersos.

Un buen programa de gestión documental que agilice los tiempos de búsqueda de datos, ahorre costes de personal y mantenimiento y mejore la atención a los clientes, entre otras ventajas, es una necesidad para cualquier pyme u organización.

Pero no sólo la gestión de sus documentos, sino también, los programas, tecnología, logística, presencia en Internet, Redes Sociales…y todo aquello que suponga la adaptación a esta nueva forma de consumo.

  1. Capacitar a los empleados

Unos trabajadores eficientes, con la formación necesaria para desempeñar las distintas tareas a las que están adscritos pero también otras funciones que pudieran realizar, es una garantía de éxito.

Involucrar a la plantilla en la organización, consiguiendo que adquieran un compromiso con la misma, ayuda a tener una empresa más rentable. Si los trabajadores no son productivos, el nivel de beneficios se verá afectado.

  1. Apostar por la sostenibilidad

La sociedad tiene cada vez más en cuenta el compromiso social y medio ambiental de las empresas. Ya no vale con tener un buen producto o una buena atención, sino que hay que mostrar los valores y que éstos estén alineados con la mejora de la sostenibilidad.

Hay distintas formas de ser una empresa sostenible y ecológica y, aunque en principio pueda parecerte que no tiene relación con la rentabilidad de la empresa, sí que es una forma de atraer más usuarios y clientes hacia tu negocio.

  1. Aumentar la productividad

La productividad influye directamente en la rentabilidad. Ser una empresa con unos niveles altos de productividad, siguiendo las claves para tener unos empleados productivos y eficientes, está relacionado con mejorar los resultados financieros y económicos.

Está clave está muy relacionada con la capacitación de los empleados y también con aportarles incentivos que les animen a involucrarse más con la empresa. Si están satisfechos y además rentabilizan al máximo su jornada laboral, los resultados serán más elevados.

  1. Reducir costes innecesarios

Aumentar la productividad de una empresa suponen saber gestionar bien los recursos con los que cuenta y conseguir colocar los beneficios por encima de los gastos.

Reducir costes es una de los pasos necesarios para cualquier negocio que busque la manera de aumentar su productividad. Aparatología obsoleta que consume demasiado; numerosas impresiones que generan gastos en papel, tóner, mantenimiento; más personal del necesario para las gestiones administrativas que podrían realizarse más rápido con programas de gestión avanzados; y otros recursos tanto técnicos como humanos.

El papel de la gerencia comercial en la rentabilidad de la empresa

La rentabilidad de una empresa no depende únicamente de factores financieros o productivos, sino también de la capacidad de gestión y coordinación de las áreas clave del negocio. En este contexto, la gerencia comercial desempeña un papel fundamental, ya que conecta la estrategia de la organización con su ejecución diaria y con la generación de ingresos.

A través de la planificación, la supervisión de resultados y la coordinación de los equipos, la gerencia comercial contribuye a optimizar los recursos disponibles y a orientar las decisiones hacia la consecución de los objetivos económicos. Una gestión eficaz permite detectar desviaciones, identificar oportunidades de mejora y ajustar las acciones comerciales para mejorar la eficiencia y, en consecuencia, aumentar la rentabilidad de la empresa.

Funciones de la gerencia comercial orientadas a mejorar la rentabilidad

Entre las funciones más relevantes de la gerencia comercial se encuentran el análisis del desempeño del negocio, la definición de objetivos realistas, la evaluación de resultados y el seguimiento de la actividad comercial. Todas estas tareas requieren una visión global de la empresa y un conocimiento preciso de los datos que influyen en los ingresos y los costes.

Cuando la gerencia comercial dispone de información clara y actualizada, puede tomar decisiones más acertadas, priorizar acciones con mayor impacto y alinear a los equipos con los objetivos estratégicos de la organización. Este enfoque contribuye a una gestión más eficiente y a una mejora sostenida de la rentabilidad.

Acceso a la información y control de costes desde la gerencia comercial

Uno de los factores que más influyen en la rentabilidad de la empresa es la capacidad de acceder de forma rápida y ordenada a la información. Para la gerencia comercial, contar con datos fiables sobre ventas, gastos, contratos o procesos internos resulta esencial para ejercer un control efectivo y tomar decisiones basadas en hechos, no en estimaciones.

La falta de información o su dispersión en distintos sistemas suele generar ineficiencias, retrasos y costes innecesarios. Por el contrario, una gestión adecuada de la información facilita el control de la actividad, mejora la coordinación entre departamentos y permite actuar con mayor agilidad ante cualquier desviación.

Digitalización documental y acceso ágil a la información

La digitalización de documentos y la implantación de sistemas de gestión documental permiten centralizar la información de la empresa y reducir significativamente los tiempos de búsqueda. Esto se traduce en un ahorro de costes administrativos, una mayor eficiencia operativa y una mejor atención tanto interna como externa.

Además, disponer de la documentación organizada y accesible facilita el trabajo de la gerencia comercial, que puede consultar la información necesaria en cualquier momento y tomar decisiones con mayor rapidez y seguridad.

Seguimiento de gastos, análisis de tendencias y control de costes

El control de costes es una de las claves para aumentar la rentabilidad de la empresa y requiere un seguimiento continuo, no acciones puntuales. Analizar los gastos, comparar distintos periodos y detectar tendencias permite identificar áreas de mejora y corregir ineficiencias antes de que tengan un impacto negativo en los resultados.

Desde la gerencia comercial, resulta fundamental contar con información que permita justificar los gastos por áreas o departamentos y evaluar su impacto real en la actividad del negocio. El apoyo de herramientas tecnológicas facilita este seguimiento exhaustivo, contribuye a una mejor gestión de los recursos y ayuda a mantener los beneficios por encima de los costes de forma sostenible.

Aumentar la rentabilidad de la empresa está al alcance de tu mano

Aumentar la rentabilidad de una empresa es un objetivo alcanzable cuando se aborda de forma estratégica y global. No se trata únicamente de incrementar los ingresos o reducir gastos de manera puntual, sino de analizar cómo funciona la organización, identificar qué actividades aportan mayor valor y optimizar el uso de los recursos disponibles.

La mejora de la rentabilidad pasa por una gestión eficiente de la información, por procesos bien definidos, por equipos formados y comprometidos y por el apoyo de la tecnología para tomar decisiones basadas en datos reales. La digitalización, el control de costes, la productividad y la coordinación entre áreas clave, como la gerencia comercial, son factores que influyen directamente en los resultados económicos.

Además, en un entorno cada vez más competitivo, ser rentable implica también construir un modelo de negocio sostenible en el tiempo, capaz de responder a las expectativas de clientes, empleados y sociedad. Apostar por una gestión ordenada, transparente y orientada a la mejora continua es el camino para consolidar la rentabilidad y asegurar el crecimiento de la empresa a largo plazo.

Profesional con amplia trayectoria en Xerox, Océ, Minolta Agfa Gevaert, Airtel y Olivetti, especializado en la creación y liderazgo de estructuras comerciales orientadas a resultados.

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