Aumentar la rentabilidad de la empresa es uno de los principales objetivos de cualquier pyme u organización que cuenta con diferentes departamentos y empleados con distintas funciones. En realidad, el término “rentable” puede aplicarse a cualquier negocio que genere unos beneficios mayores que los gastos que realiza, sin tener en cuenta el tamaño o la cantidad de trabajadores que tenga.

Cada vez más, las compañías buscan no sólo sus beneficios a nivel económico sino a nivel social. Ahora, las empresas no sólo necesitan una buena posición en el mercado para mantenerse y ser rentables sino también una aceptación social. Convertirse en una empresa ecofriendly, comprometida con el medio ambiente y con el bienestar de sus empleados, son ventajas que colocan a las compañías en posiciones privilegiadas frente al resto de la competencia.

Con la crisis económica, cayó la rentabilidad de las empresas en todos los sectores pero, según un informe del Banco de España, los niveles de productividad aumentaron y se recuperaron en el primer trimestre de 2017.

Qué es la rentabilidad de la empresa

Lo primero es entender bien el concepto y saber exactamente a qué hace referencia y qué hay que tener en cuenta para saber si una organización es o no rentable.

Una empresa se considera rentable cuando genera suficiente utilidad o beneficios. Es decir, cuando sus ingresos son más elevados que sus gastos, y entre ambos hay una diferencia considerable, cuanto más alta, más rentable.

No se trata sólo de medir sus activos sino también el retorno de su inversión. Hay que tener en cuenta diferentes índices y ratios para calcularla y una vez obtenida, aplicar las claves de las que te vamos a hablar para aumentar esa rentabilidad.

Cómo calcular la rentabilidad de la empresa

Para hacer un buen cálculo de la rentabilidad de una empresa, se necesita un análisis o estudio para obtener resultados precisos. En ese informe, se analizan diferentes indicadores o ratios como pueden ser el del resultado neto en relación a las ventas obtenidas, los activos o el resultado de explotación, entre otros.

Los principales índices que a medir para conocer el nivel de rentabilidad son dos:

  • El ROA, que es la rentabilidad económica que se obtiene por los activos de la empresa. Aporta una visión sobre la eficiencia del negocio en el uso de sus activos para generar utilidades.
  • El ROE, la rentabilidad financiera que se analiza en función de un resultado previsto o conocido después de los intereses. Lo que mide es la rentabilidad con respecto al patrimonio que posee.

Hay diferentes herramientas, softwares y profesionales que pueden ayudarte a calcular esa rentabilidad antes de poner en marchas las acciones necesarios para aumentarla que te detallamos a continuación.

Claves para aumentar la rentabilidad

Análisis e identificación de rentabilidad

Lo primero de todo será identificar cuáles son las vías y fuentes más rentables de tu negocio. Reconocer cada una de las fuentes de las que provienen los mayores ingresos de nuestra organización y aquellas por las que estamos dando pérdidas es imprescindible.

Una vez detectada la principal fuente de ingresos y el resto de ganancias, será el momento de fijar un plan de acción centrado en cada una de ellas. La idea es conseguir mantener las que nos dan mayores beneficios y actuar sobre lo que está estancado o genera pérdidas.

Buena logística y atención al cliente

En función del sector del que estemos hablando, la logística va a ayudar a conseguir mejores resultados. Invertir en unos buenos proveedores que faciliten la entrega del producto así como la atención al cliente o al usuario es fundamental.

Los tiempos de espera deben ser bajos y, por tanto, el ahorro de tiempo tanto para los empleados como para el cliente, son importantes para obtener una mejor reputación que repercuta en un aumento de ingresos.

Modernizar la empresa

No podemos quedarnos estancados pasando por alto la transformación digital que están llevando a cabo muchas empresas. Las nuevas tecnologías y la modernización de la empresa suponen una inversión necesaria en la era digital en la que estamos inmersos.

Un buen programa de gestión documental que agilice los tiempos de búsqueda de datos, ahorre costes de personal y mantenimiento y mejore la atención a los clientes, entre otras ventajas, es una necesidad para cualquier pyme u organización.

Pero no sólo la gestión de sus documentos, sino también, los programas, tecnología, logística, presencia en Internet, Redes Sociales…y todo aquello que suponga la adaptación a esta nueva forma de consumo.

Capacitar a los empleados

Unos trabajadores eficientes, con la formación necesaria para desempeñar las distintas tareas a las que están adscritos pero también otras funciones que pudieran realizar, es una garantía de éxito.

Involucrar a la plantilla en la organización, consiguiendo que adquieran un compromiso con la misma, ayuda a tener una empresa más rentable. Si los trabajadores no son productivos, el nivel de beneficios se verá afectado.

Apostar por la sostenibilidad

La sociedad tiene cada vez más en cuenta el compromiso social y medio ambiental de las empresas. Ya no vale con tener un buen producto o una buena atención, sino que hay que mostrar los valores y que éstos estén alineados con la mejora de la sostenibilidad.

Hay distintas formas de ser una empresa sostenible y ecológica y, aunque en principio pueda parecerte que no tiene relación con la rentabilidad de la empresa, sí que es una forma de atraer más usuarios y clientes hacia tu negocio.

Aumentar la productividad

La productividad influye directamente en la rentabilidad. Ser una empresa con unos niveles altos de productividad, siguiendo las claves para tener unos empleados productivos y eficientes, está relacionado con mejorar los resultados financieros y económicos.

Está clave está muy relacionada con la capacitación de los empleados y también con aportarles incentivos que les animen a involucrarse más con la empresa. Si están satisfechos y además rentabilizan al máximo su jornada laboral, los resultados serán más elevados.

Reducir costes innecesarios

Aumentar la productividad de una empresa suponen saber gestionar bien los recursos con los que cuenta y conseguir colocar los beneficios por encima de los gastos.

Reducir costes es una de los pasos necesarios para cualquier negocio que busque la manera de aumentar su productividad. Aparatología obsoleta que consume demasiado; numerosas impresiones que generan gastos en papel, tóner, mantenimiento; más personal del necesario para las gestiones administrativas que podrían realizarse más rápido con programas de gestión avanzados; y otros recursos tanto técnicos como humanos.

Por tanto, aumentar la rentabilidad de una empresa es posible y has de comenzar valorando cuáles son las fuentes principales de ingresos y gastos, para acometer una serie de acciones que te llevarán por el buen camino. Y recuerda que,  hoy día, ser rentable va más allá de tener una buena posición económica y hay otros factores que influyen en la toma de decisiones de los usuarios a los que te diriges.

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