Las empresas están cada vez más concienciadas con el medio ambiente debido a los alarmantes datos de contaminación y destrucción de recursos naturales del planeta que se están publicando en los últimos años. Conseguir una empresa ecológica no sólo requiere reducir costes en impresión o invertir en tecnología más eficiente sino también en involucrar a todos los trabajadores para un uso responsable de los recursos.

La contaminación se produce a través de muy diversas fuentes y afecta tanto al entorno como a las personas y a nuestra salud. Por ello, desde organizaciones mundiales en defensa del medio ambiente, advierten de la necesidad urgente de tomar medidas en todos los ámbitos para reducir el uso y vertido de contaminantes peligrosos.

Muchas de esas sustancias o hábitos que tenemos, tanto en el trabajo como en el hogar, son nocivos para el medio ambiente y también para la salud, sin que seamos conscientes de ello, en la mayoría de ocasiones.

Por ejemplo, un grifo goteando, con una gota por segundo, puede llegar a desperdiciar 30 litros de agua al día. Otro dato preocupante es que la descomposición de una bolsa de plástico puede tardar entre 15 y mil años o que un sólo litro de aceite puede contaminar hasta mil de agua.

A pesar de que España no es uno de los países con graves problemas de contaminación, en comparación con otros de la Unión Europea, sí que es necesario que los ciudadanos estemos concienciados y aportemos nuestro granito de arena. Desde la empresa, hay formas de ayudar a reducir ese impacto ambiental.

Algunos datos de contaminación ambiental

Tenemos datos tan preocupantes como que más de la cuarta parte de las muertes de niños menores de cinco años en el mundo son consecuencia directa de la contaminación ambiental, según un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Otra cifra alarmante, según informes de la Comisión Europea, es que cada año mueren de forma prematura más de 400 mil personas como consecuencia de la mala calidad del aire que respiran.

Infartos, enfermedades respiratorias crónicas, ictus, cáncer de pulmón... son algunas de las consecuencias relacionadas con la contaminación del aire que se produce debido al uso indebido que desde las industrias y los hogares hacemos de determinadas sustancias.

En Europa, más de una de cada cuatro ciudades, superan los límites legales de dióxido de nitrógeno. En el caso de España, las grandes ciudades como Madrid y Barcelona, son las que presentan índices más elevados, por lo que ya se están poniendo en marcha medidas para reducir esos niveles.

Sin embargo, el hecho de implementar medidas que supongan una reducción de impacto ambiental así como de ahorro energético supone una inversión que deben afrontar las empresas y que no todas están dispuestas a hacerlo.

Empresa ecológica: ¿Qué es y qué ventajas tiene?

Las industrias suponen una parte importante de los datos de contaminación a nivel mundial, por lo que la concienciación, aunque debe comenzar en los hogares, debe trasladarse a las empresas.

Una empresa ecológica requiere en primer lugar de un estudio y planificación del impacto que tienen sus acciones y actividad sobre el medio ambiente. A partir de ese análisis, debe poner en marcha prácticas que ayuden a reducir ese impacto ambiental. 

Muchas veces, la necesidad de realizar una inversión tanto en estudios como en programas o tecnología eficiente, echa para atrás a algunas empresas que desconocen que con el tiempo, serán más rentables. 

Además de la rentabilidad a medio y largo plazo, otra ventaja de ser una empresa ecológica es que éstas tienen una mejor aceptación en los consumidores. Un ejemplo claro de esto son las empresas de agricultura, cuyos productos, libres de aditivos, fertilizantes o insecticidas cada vez tienen más demanda y se consideran de mayor calidad a pesar de ser más caros.

Un mejor consumo de recursos es otro de los beneficios de reducir los procesos contaminantes en la empresa que consumen mucha energía, ya que a la larga, suponen un ahorro considerable y por tanto un aumento de la rentabilidad de la empresa.

El ruido que producen algunos aparatos en la oficina o el uso del aire acondicionado en exceso, la impresora, el fax…supone estrés y molesta a los trabajadores. Por lo tanto, las empresas ecológicas tienen personal más concentrado y  productivo. 

Son algunas de las ventajas de convertirse en una empresa ecológica, además por supuesto de contribuir a la mejora del medio ambiente.

5 formas de conseguir una empresa ecológica

Ahora que ya eres consciente de la importancia y de las ventajas de ser una empresa ecológica, vamos a darte algunos consejos para conseguir en poco tiempo.

1.Planificar tus objetivos 

Lo primero que debes hacer, además de encargar ese estudio de impacto ambiental que genera tu actividad y las acciones que se llevan a cabo en tu empresa, es planificar cuáles son tus objetivos a corto y medio plazo. Es preferible comenzar poco a poco con metas alcanzables y a partir de ahí ir invirtiendo más en tecnología más eficiente o herramientas que beneficien al medio ambiente como puede ser la digitalización de documentos.

Acciones como campañas de concienciación, usar papel reciclado o programar o limitar el uso de ciertos aparatos que consumen energía, pueden ser prácticas muy beneficiosas.

2.Concienciar a los empleados

Involucrar a todo el personal es muy importante para llegar con éxito a ser una empresa ecológica. El respeto con el medio ambiente debe formar parte de la cultura y filosofía de la empresa e incluso sería más efectivo si hubiera un departamento encargado de velar por el buen cumplimiento de las acciones puestas en marcha.

Algunas prácticas fáciles de implementar, que además no suponen coste, son:

  • Ahorro de agua
  • Menor impresión de documentos, con un ahorro de tinta y tóner
  • Uso responsable del aire acondicionado
  • Evitar el uso del fax e incrementar el del correo electrónico
  • Reducir el gasto innecesario en papel
  • Procesos de producción eficientes
  • Uso de envases de material reciclado

Habrá personas más y otras menos involucradas, por eso es importante saber motivarles sin que parezca una imposición de forma que ellos solos tomen conciencia del problema.

3. Contar con un gestor documental

La digitalización de la documentación física de la empresa es una manera muy efectiva de reducir costes y de contribuir a reducir los niveles de contaminación.

Una vez dado ese paso, e incluso antes de haber llevado a cabo una transformación digital completa, contar con un software de gestión documental es una de las mejores formas de conseguir una empresa ecológica. Además, aunque en principio suponga una inversión, es una de las prácticas que las organizaciones rentabilizan en poco tiempo y que más ventajas supone no sólo para el medio ambiente sino también para el aumento de la productividad de los empleados y la reducción de costes de personal y mantenimiento, entre otras muchas.

4. Premiar el compromiso 

Hay personas que muestran mayor interés con las acciones nuevas que se ponen en marcha en su trabajo, y el hecho de ser más respetuoso con el medio ambiente no tiene por qué suponer una obligación para los trabajadores. Por ello, y más si no forma parte de sus funciones y además no cuentas con un departamento que vigile el cumplimiento de las acciones, es bueno premiar su compromiso con el medio ambiente. 

Plantear retos o incluso juegos para fomentar el consumo responsable de los recursos, es una manera efectiva de involucrar a los empleados.

5. Acciones que supongan beneficios directos

En relación a lo anterior, es cierto que si alguien no está concienciado será más difícil que colabore. Por ejemplo, reducir el gasto en papel o tóner no es una ventaja directa para un trabajador, que no va a tener que costear ese gasto, por lo que es más complicado que se involucre en este sentido.

Sin embargo, si invertimos en tecnología más eficiente o en programas o herramientas que faciliten su trabajo y supongan un ahorro de tiempo en el desempeño de sus funciones, los trabajadores menos comprometidos agradecerán esas ventajas y poco a poco se irán concienciando con el resto de medidas puestas en marcha.

Las empresas ecológicas son cada vez más no sólo en España sino en el mundo. Convertirse en una de ellas, especialmente si se trata de un negocio reciente, no es difícil ni supone demasiados recursos en comparación con las ventajas que reporta desde el primer momento y a largo plazo. El respeto al entorno y al medio ambiente no debe hacerse solo por cuidar nuestros recursos sino también por frenar las nefastas consecuencias que tienen para la salud de todos los que habitamos en este planeta.